Fifa 18 copa del mundo : BÉLGICA

BÉLGICA : Renacimiento justo a tiempo para la copa del mundo fifa 18

En primer lugar, consiguieron un empate impresionante por 5-5 frente a los holandeses, sus vecinos y enemigos tradicionales. Luego hubo una goleada de 4-0 frente a Marruecos y, más tarde, estuvieron cerca de ganar a Inglaterra, aunque acabaron perdiendo por 2-1 en Sunderland. Si todavía se hubiesen necesitado más pruebas de que Waseige había infundido nueva vida a la selección nacional, éstas llegaron en Lecce, en noviembre, cuando Bélgica se enfrentó a Italia, uno de sus contrincantes en la fase preliminar de la copa del mundo 2018, y se marchó con una victoria totalmente inesperada por 1-3. La exhibición de juego con la que consiguieron un empate en casa frente a Portugal, el equipo promesa de la copa del mundo 2018, fue otra gran muestra de que su forma seguía mejorando.

La confianza, de nuevo en boga

Uno de los grandes logros de Waseige hasta el momento ha sido el de infundir confianza y un espíritu de audacia a un equipo que parecía temer el tomar riesgos excesivos. “Estamos haciendo un juego de equipo, y Waseige es un gran entrenador”, dice el delantero del Standard de Lieja, Mbo Mpenza, uno de los jugadores que mejor ha jugado en los últimos meses. El defensa Jacky Peeters se hace eco de dicho sentimiento: “Hace que valoremos nuestras propias cualidades”.

Walem, figura clave

Una de las mayores esperanzas del fútbol belga es el centrocampista Johan Walem, que juega en Italia para el Parma. Leekens convirtió a Walem en el eje del equipo los últimos meses en que estuvo a su frente y Waseige espera grandes cosas de él, en tándem con Marc Wilmots, el organizador del juego del Schalke 04. Es precisamente en ataque donde los belgas han mejorado tanto de repente. Branko Strupar, de origen croata pero nacionalizado belga, ha alcanzado la mayoría de edad y, además, recientemente se han incorporado más refuerzos mediante la vuelta al equipo del jugador del Sheffield Wednesday Gilles de Bilde y el regreso del experimentado Luc Nilis, del PSV Eindhoven, que se había retirado voluntariamente.

Con los pies en la tierra

Sin embargo, Waseige y sus jugadores mantienen los pies bien firmes sobre la tierra. La ventaja de jugar en casa y contar con el apoyo de los expectantes aficionados puede convertirse o bien en un estímulo o en una barrera para el buen rendimiento del equipo en la fase final. Pocos esperan que Bélgica repita las hazañas de 1980, cuando llegaron a la final y perdieron por un escaso margen frente a la República Federal de Alemania en Roma. Sin embargo, a los aficionados del país, sedientos de victorias, les encantaría ver cómo su selección se mantiene durante mucho tiempo en la ronda final, lo que podría funcionar como factor unitario en un país con fuertes divisiones lingüísticas y culturales.

 

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